miércoles, 8 de septiembre de 2010

*Lágrimas en mi guitarra*

Él me mira, yo finjo una sonrisa para que no vea: que quiero y necesito TODO LO QUE PODRÍAMOS SER.  Debe ser hermosa esa chica de la que él habla; ella tiene todo sin lo que yo tengo que vivir...
Él me habla, yo río porque él es tan gracioso* que no puedo ver a nadie más cuando él está conmigo* él dice que está tan enamorado; que, finalmente, lo está haciendo bien.
Me pregunto si sabe, que él es lo único en lo que pienso cada noche...
* él es la razón de las lágrimas en mi guitarra *
* la única cosa que me hace pedir un deseo a una estrella fugaz*¨
* él es la canción que sigo cantando, sin saber por qué*
Él camina hacia mí ¿puedo ver que no puedo respirar?
Y ahí va él... tan perfecto* la clase de perfección que yo desearía ser*
Será mejor que ella lo abrace fuerte; que le dé todo su amor.
Mira esos hermosos ojos, y sé que ella es tan afortunada porque...
* él es la razón de las lágrimas en mi guitarra*
* la única cosa que me hace pedir un deseo a una estrella fugaz*
* él es la canción que sigo cantando, sin saber por qué*

[Así voy a casa sola, mientras apago la luz... dejo su fotografía; y tal vez pueda dormir un poco esta noche]
* él es la razón de las lágrimas en mi guitarra*
* él es el único que tiene suficiente de mí para romper mi corazón*
* él es el tiempo necesario, porque nunca hay bastante*
* y él es todo en lo que tengo que creer*

Él me mira...yo finjo una sonrisa para que no vea.. que quiero y necesito...[TODO LO QUE PODRÍAMOS SER]


* Joanshua

domingo, 5 de septiembre de 2010

*Nube gris*

No estaba segura de nada.
Mis sentimientos estaban englobados en una inmensa nube gris que flotaba en la atmósfera.
Por una parte sentía que Adrien era lo mejor que me pudo haber pasado en muchísimo tiempo, de hecho, en toda mi vida llena de desprecio, destrucción, dolor y desamor. Pero Joanshua, era una parte muy importante de esa vida fea y poco apetecible, Joanshua era algo bueno también, se había convertido en mi mejor amigo; por supuesto que eso era lo que él decía, porque para mí, era más especial que esa simple determinación.
Sin embargo, los dos existían en mi vida de una manera mal definida y muy desproporcionada. La balanza subía y bajaba constantemente, de hecho, dependía de mi estado de ánimo, de la situación, de los problemas, incluso del dolor más intenso que podía llegar a sentir en un solo día.

Joanshua.
Joanshua era muy importante para mí, no hablar con él significaba necesidad, me infligía un dolor extraño pero casi punzocortante. Él era muy sincero conmigo, y muy a menudo me lastimaba mucho con sus comentarios, pero a pesar de todo, había algo que me impulsaba a quererlo, era como un imán, un imán que solo me atraía. No importaba si fuera feo, guapo, gordo o flaco, esto transcendía lo físico. No importaba tampoco si él llegara a lastimarme contándome sobre otras muchachas a las que él quería, siempre me reponía a esas desilusiones, porque siempre terminaba ilusionandome una vez más. Es que él, era raro, extraño, siempre alimentaba mis emociones casi de una manera inconsciente, pero siempre cuando casi andaba volando muy alto, me cortaba las alas y era ahí cuando caía estrepitósamente contra el suelo. Él no se daba cuenta. Siempre pasaban inadvertidos todos mis sentimientos, sería por mi culpa desde luego, yo intentaba mostrarme lo más amiga posible, una amiga incondicional y desinteresada. Una amiga casi confidente, pero ¿qué podía hacer? ésa era la única forma de ganarme su confianza, el supuesto paso que me llevaría a ganarme su cariño. Aunque su cariño ya era mío, él me quería -como amiga- pero me quería. Me apreciaba mucho, y cuando le contaba sobre mis pésimos días de la escuela o en casa, siempre me daba alguna que otra palabrita de aliento, bastaba que fuera su palabra para sobreponerme a cualquier cosa.
Cuando me decía: Te quiero mucho. Era cuando yo empezaba a volar. Pero no, no podía vivir así. Él no me amaba como quería que lo hiciera, él no se daba cuenta de mis sentimientos, primera señal de que nada pasaría entre él y yo.

Adrien.
Adrien, sentía que sin su amor yo moriría. Poco a poco mi vida se iría extinguiendo lentamente hasta desvanecerse.
Y si, me ponía a comparar prioridades y necesidades. Mi vida era importante, pero no podía concebirla sin Joanshua. Entonces, debía quedarme con ambos, ambos conviviendo aquí dentro en mi corazón, pero con solo uno a mi lado -físicamente- ése por razones del destino era Adrien.
Adrien permanecía aquí, a mi lado. Adrien me amaba, él era perfecto, tenía una gran personalidad, sentía que lo daría todo por mí, hasta su propia vida. Sus abrazos me hacían sentir segura, sus besos me llevaban muy lejos de la realidad, y le agradecía infinitivamente por eso, ya que eso era lo que buscaba, huir de la realidad.
Adrien me llenaba de amor cada vez que estábamos juntos, y esa sensación no quería cambiarla por nada del mundo.

Pero a pesar de todo, ambos necesitaban estar allí, para mí.
No podía imaginarme, sin alguno de ellos. Ambos eran parte -ahora-de mi existencia.
Los amaba.
Aunque a uno más que el otro -y ese uno no estaba segura de quién sería - o a los dos por igual, no importaba, lo que sí era que, mi corazón latía por ambos, independientemente de que alguno de ellos se fuera con alguna otra (Joanshua) o alguno me demostrara su infinito amor a cada momento.
Eso era aparte, muy aparte de lo que significaban en mi corazón.
Los amaba a ambos, y a nadie más que a ellos.
Y eso, era algo muy difícil........imposible de cambiar.